El mes pasado me contó Quintanilla que había escrito una novela. Ante mi sorpresa pareció ofenderse un poco y recalcó que era una gran obra y que había estado apunto de publicarla. Le pedí que se explicara.
-¿Qué significa "a punto de publicarse"? que te la rechazaron, ¿no?
-Bueno, sí -se apresuró a contestarme-, pero de muy buenas maneras. Me la rechazaron por ser muy buena.