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[012] La última taza de café

Cuando el último náufrago cogió su taza, se oyó como un quejido bajo sus pies. Al principio nadie hizo mucho caso porque el barco de rescate era grande y de apariencia robusta. Todos fueron muy amables. Con sus humanitarias sonrisas y sus cálidas mantas reconfortaron sus húmedos cuerpos, relajaron sus cansados músculos y les hicieron creer que el tiempo se estiraba, alargándose sobre el agua.

Todo fue bien, hasta que el suelo volvió a crujir. Esta vez, el casco se abrió en dos al paso de una grieta que corría por la cubierta. 'Replay' pensó: «¡No creo que pueda aguantar otro naufragio!» y, agarrándose cada cual a lo que buenamente pudo, fueron a dar con sus huesos en el agua. Luego llegó la espera, cuando el tiempo, casi detenido y rodeados de agua sus minutos, trajo el milagro. Un barco de rescate acertó a verlos y pudo sacarlos de aquel acuático infierno y ponerlos a salvo. Estaban ateridos. Habían preparado café y les sirvieron un poco a cada uno. Cuando el último náufrago cogió su taza, se oyó como un quejido bajo sus pies.



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Esta obra está licenciada por Joaquín Romero Zambrano, bajo una Licencia Creative Commons como

[009] La crisis clara y el café cortado

Apurando mi taza de café de cada tarde, me quedé patidifuso al ver en la tele del bar una reposición de una entrevista del programa de Andreu Buenafuente con . ¿Que no sabes quién es? pues le llaman el "gurú campechano" porque sabe de la crisis y de los entresijos de la economía como el mejor experto pero lo explica como el tío más campechano del mundo. Ojalá todo nos lo explicaran como él lo explica.

Se llama la teoría ("no income, no jobs, no assets", es decir: sin ingresos, sin trabajo, sin patrimonio) y está revolucionando la visión que el mundo occidental tiene de la crisis.

Observo que en la barra un hombre de mediana edad, con barbas blancas y gafas oscuras mira fijamente a la pantalla del televisor y asiente con la cabeza. Tiene un vaso alargado en la mano lleno con algo que podría ser un cubata de ron o algo incluso más fuerte (un cubata doble de ron). Cuando la entrevista termina, se planta en medio del bar delante de la tele y, señalando con un dedo tembloroso, aunque acusador, a la pantalla, dice en voz alta:

-- ¡Si no despiden pronto a ese entrenador, van a terminar cargándose a todo el equipo y dejaremos de estar en primera división!

Reconozco que el fútbol tiene la admirable capacidad de hace creer al cerebro que no hay crisis. El café produce un efecto parecido... cuando te lo derramas sobre la cabeza. Si sólo te lo bebes, no. De momento...

Te recomiendo que veas este vídeo porque lo que cuenta este hombre, puede decirse más alto, pero no más claro. Luego tómate un café, si te apetece, naturalmente.

(Puedes encontrarlo en )

[002] Lo veo muy negro


Llevo mirando mi taza un buen rato y no consigo encontrar motivos de ánimo o de esperanza. La situación no pinta bien y tampoco parece que vaya a haber mejoría. Está bastante negro el asunto…

Levanto la vista y, a mi alrededor, parece haber otros clientes del bar que les pasa lo mismo. ¿Podremos encontrar la manera de no verlo tan negro?

Yo no le encuentro solución y por más que lo miro lo veo muy negro…

-- “Camarero, ¿me pone un poco más de leche, por favor?”

El café, es lo que tiene…